Mostrando entradas con la etiqueta Jugadores historicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jugadores historicos. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2014

JARI LITMANEN


Para seguir nuestro apartado sobre jugadores históricos, hoy me gustaría homenajear a uno de los mejores futbolistas de la década de los 90’, Jari Litmanen.

Jari era un delantero o extremo con mucha capacidad ofensiva y a la vez con un tremendo toque de balón y calidad para distribuir juego. Era también un futbolista muy listo y con una tremenda habilidad para leer el juego. Su velocidad y regate hacían de él aún mejor jugador, a lo que además hay que sumarle que era uno de los mejores tiradores de penaltis y libres directos del mundo. Capacidad para centrar o para recibir balones en carrera eran un clásico entre sus jugadas más recordadas. Litmanen ha sido uno de los mejores jugadores de la historia de un club tan importante como el Ajax de Amsterdam, debido a que fue el emblema y uno de los mejores futbolistas de aquel Ajax de los 90’ que fue uno de los mejores conjuntos del mundo. Era uno de los futbolistas más queridos por la afición ajacied gracias a su esfuerzo y sentimiento por los colores del club. Formó dupla atacante durante gran parte de su etapa en Holanda con Patrick Kluivert, con el holandés se compenetraba a la perfección y juntos lograron una cifra asombrosa de goles además de jugadas increíbles.

Jari comenzó su carrera en un club modesto de la liga finlandesa llamado Lahti en el que jugó dos temporadas hasta 1989 cuando fichó por el club más importante de Finalandia, el Helsinki. Permaneció un año para luego fichar por el MyPa también finés. En el año 1992 Litmanen llamó la atención de los ojeadores de un club tan importante como el Ajax, para así en el verano del 92’ fichar por el conjunto ajacied. Fue en Amsterdam donde pasó sus mejores años y alcanzó su esplendor como futbolista profesional, durante toda su etapa con el Ajax deslumbró a toda Europa con jugadas y goles de crack. En poco tiempo se ganó a la afición a base de goles y esfuerzo. Se mantuvo siete temporadas en Holanda, hasta 1999 cuando fichó por el Barcelona a petición del que ya fue su entrenador en el Ajax, Louis Van Gaal. Su paso por el conjunto culé no fue muy glorioso ni individual ni colectivamente. Sus continuas lesiones y la destitución de Van Gaal provocaron su salida en el verano de 2001. Su destino  fue Inglaterra, concretamente Liverpool, pero las lesiones otra vez más le impidieron rendir al máximo nivel. Pese a ello logró varios títulos y goles de gran importancia para el equipo red. En 2002 dejó Inglaterra para volver al equipo de sus amores, el que tanto le dio y con el que marcó una época; el Ajax. Se mantuvo dos años más en Holanda hasta que en 2004 volvió a Finlandia para jugar en el Lahti y tomarse un pequeño descanso.  Hasta que en el invierno de ese mismo año viajó hasta Alemania para firmar un contrato para el Hansa Rostock e intentar salvarlo del descenso, sin embargo el equipo acabó descendiendo y Litmanen abandonó el club. En 2005 ficha por el Malmo sueco en el que permanece tres temporadas hasta, en 2008 firmar por el Fulham inglés. Después de no llegar a disputar ni un  solo encuentro con el club londinense decidió volver por segunda vez al club de su ciudad, el Lahti. Otros dos años más estuvo en el Lahti antes de fichar otra vez por el Helsinki en 2011. En 2012 se queda sin equipo aunque todavía no ha anunciado su retirada oficial de los campos de juego.














A nivel individual fue galardonado con múltiples premios a nivel nacional como mejor jugadores  finlandés en 1990, 1991, 1992, 1993, 1994, 1995, 1996, 1997, 1998 y 2000 o ser nombrado Jugador de Oro de Finlandia. Además fue elegido Balón de Bronce en 1995. A nivel colectivo ganó todos los títulos posibles a nivel nacional, dos Copas finlandesas, una liga de Finlandia, cinco ligas holandesas, tres copas holandesas, cuatro supercopas de Holanda, una FA Cup y una Community Shield. Y a nivel internacional, una Champions  League, una UEFA, una Supercopa de Europa y una copa Intercontinental amplían su palmarés.


Con la selección finesa disputó 124 partidos anotando 30 goles. No logró clasificar a su humilde selección para ningún trofeo importante.


domingo, 23 de marzo de 2014

MÁGICO GONZÁLEZ


Seguimos nuestro apartado sobre jugadores históricos, hoy con un futbolista muy especial y diferente que marcó un antes y un después en el fútbol centroamericano no es otro que el gran “Mágico” González.

Un futbolista único e irrepetible que podría haber llegado a ser el mejor jugador de todos los tiempos pero que decidió tomar un camino diferente al que cualquier otro futbolista de su calidad habría tomado. Mágico era simplemente calidad y técnica reunidas en un pequeño hombre y que además poseía una habilidad tremenda para sortear rivales con increíble facilidad. Además de esto era también un futbolista de creación de juego y de último pase, goles y regates espectaculares que hicieron levantar a estadios enteros de alegría. Poseía una envidiable velocidad en carrera con el balón en los pies, era capaz de hacer eslálones que siempre acababan igual; con el balón en la red. Goleador y pasador de calidad inmejorable, lanzador de faltas de córneres y de penaltis. Uno de sus regates más inverosímiles era la clásica “culebrita” de Mágico a lo que ahora llamamos elástica. Valiente y luchador no dudaba en bajar a defender si era necesario o meter la pierna para evitar un contragolpe. Poseía todas las habilidades técnicas posibles que pude dominar un jugador en el césped, pero todo lo bueno que hacía en el terreno lo echaba a perder fuera de él. Fiestero, vividor, mujeriego, vago, fumador o dormilón son algunos de los adjetivos con los que se podría describir al salvadoreño. Por culpa de esos problemas nunca llegó a jugar en un equipo grande, uno de los ejemplos más exagerados de Mágico fue en el verano de 1984 en el que estuvo a un paso de fichar por el Barça de Maradona pero un tremendo incidente corto las negociaciones; estaba de gira por Estados Unidos con el club catalán, cuando, saltó la alarma de incendios del hotel donde estaban alojados, y todos los jugadores abandonaron sus habitaciones menos él que se quedó dentro con una chica. Como este hay cientos de anécdotas de indisciplina del gran Mágico González. Una de sus más celebres frases fue: “Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy irresponsable y mal profesional, y pude que este desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme. Otra de sus grandes frases es: “Respeté al fútbol, pero no me respeté a mí”. Así pues el que podría haber sido el mejor futbolista de todos los tiempos prefirió no tomarse el fútbol con la profesionalidad que requería jugar para un grande, y por eso en España sólo jugó en el club de su vida, el Cádiz y en el Valladolid. Para muchos era mejor que Maradona e incluso Diego llegó a reconocerlo: “Es mejor que yo, es de otra galaxia”. Fue un ídolo en el Ramón Carranza de Cádiz, la afición le quiso y le defendió durante las ocho temporadas en las que permaneció en la entidad gaditana.





















 Mágico González obtuvo varios premios individuales en su trayectoria profesional como fue elegido en el once ideal del mundial de España 1982, fue elegido mejor futbolista salvadoreño de la historia, fue elegido varias veces mejor futbolista extranjero de la Liga, fue elegido en el Salón de la Fama del Fútbol etc. A nivel de clubes Mágico no pudo obtener gran recompensa ya que sólo logró ganar cuatro ligas de El Salvador y una CONCACAF con el Club Deportivo FAS.

Con la selección de El Salvador Mágico disputó 62 partidos en los que marcó 21 tantos. Logró clasificar a la selección blanquiazul para el Mundial de España 1982 en el que no lograron pasar de la fase de grupos.





miércoles, 19 de marzo de 2014

EMILIO BUTRAGUEÑO


Después de los últimos artículos sobre futbolistas del Barça esta noche me encantaría hacer un artículo para uno de los mejores futbolistas de la historia del Real Madrid, “El Buitre” Emilio Butragueño.

Butragueño no solo ha sido uno de los mejores jugadores de la historia del club blanco, Emilio es mucho más que eso, está considerado casi como un dios y mito del madridismo y del fútbol español en general. Cuándo empezó a disputar en el filial blanco los seguidores le comenzaron a llamar, Buitre a causa de su instinto goleador y su habilidad para desgarrar defensas enteras con un simple movimiento sin balón. Tanto significó como jugador merengue que fue el jugador franquicia de uno de  los mejores equipos de la historia del fútbol español, el Real Madrid de la “Quinta del Buitre”.  Se le llamó así a la que fue una generación de futbolistas de la cantera blanca que formaron un equipo que sería campeón de liga cinco años seguidos. Su nombre hace honor Butragueño, Buitre y la quinta era la formada por Michel, Pardeza, Sanchís, Martín Vázquez y Butragueño. El Buitre era un futbolista de una calidad técnica muy elevada y una enorme capacidad para sortear defensas contrarios con mucha facilidad, era además un goleador nato y siempre tenía el gol entre ceja y ceja. Era también un jugador muy inteligente y capaz de dar pases de gol a sus  compañeros, otra de sus cualidades era que pese a su pequeña estatura, 1’70 metros, luchaba por cada pelota como si fuera la última y no dudaba en disputar en el cuerpo a cuerpo. Desde su debut con el Real Madrid hasta su retirada del club blanco fue una figura e ídolo durante todas y cada una de sus temporadas en Chamartín. Concretamente fueron nada menos que 12 campañas vestido de blanco en las que defendió y sudó la camiseta en 464 ocasiones en las que consiguió anotar 171 goles. Se marchó del Real Madrid como una leyenda  y un futbolista que marcó un antes y un después en la historia del club. Su retirada como merengue se produjo en la temporada 1994-95 en la que se le hizo un partido de homenaje en el que se enfrentaron a la Roma. Después de toda una vida de blanco marchaba a México para acabar su carrera allí, concretamente en el Atlético Celaya. Con el conjunto mexicano disputó 90 encuentros en tres temporadas en las que anotó 30 goles.





A Butragueño siempre le quedará clavada la espinita de haber jugado en una de las mejores etapas de la historia de un club, ganar todos los títulos posibles a nivel nacional pero no haber podido levantar nunca una Copa de Europa pese a haberlo intentado numerosas veces sin éxito. Con el Real Madrid, El Buitre ganó seis Ligas, dos Copa del Rey, una Copa de la Liga, cuatro Supercopas de España y dos Copas de la UEFA. Y a nivel individual recibió diversos premios como ser elegido dos veces Balón de Bronce, pichichi de la Liga en la temporada 1990-91, dos Trofeos Bravo, estar incluido en la lista FIFA 100 de Pelé, estar en el equipo de las estrellas del Mundial 1986 etc.



Butragueño ha sido internacional con la selección nacional en 69 ocasiones en las que ha marcado 27 goles con la Roja. Ha disputado dos Mundiales México 1986, en el que España no pudo pasar de cuartos de final; pero uno de los  momentos más recordados de aquél mundial fueron los cuatro goles que el Buitre le marcó a la selección danesa en octavos de final, todo un hito ya que Dinamarca era una de las candidatas al título y Italia 1990, en la que la selección quedó eliminada en octavos. También jugó dos Eurocopas: Francia 1984, en la que quedamos subcampeones frente a la poderosa Francia de Platini y Alemania 1988, en la que no pudimos superar la fase de grupos.






jueves, 13 de marzo de 2014

MICHAEL LAUDRUP



Después del artículo sobre Carles Puyol el pasado domingo, hoy me gustaría dedicar éste a uno de los mejores pasadores de la historia del fútbol, el gran Michael Laudrup.

Michael ha sido uno de los mejores futbolistas europeos de las últimas décadas, sus principales características eran su tranquilidad para hacer circular el balón y su magistral facilidad para dar últimos pases. Además de un pasador consagrado era un futbolista muy habilidoso y técnico con el balón en los pies, y una tremenda calidad hacían de él uno de los mejores medios ofensivos del mundo. Era capaz de dar pases de mil maneras distintas rasos, por arriba, en corto, desplazamientos, de tacón; pero su asistencia más recordada e innovadora fue el pase sin mirar, daba el balón al compañero mientras miraba hacia otro lado. Aunque no era especialmente rápido era muy buen regateador. Laudrup jugó en todas las posiciones en el centro del campo e incluso llegó a jugar de delantero centro o extremo en alguna ocasión. Pese a  no ser un goleador, Michael logró una buena cifra de goles en todos los equipos por los que pasó durante su trayectoria. Siempre fue un jugador muy querido por la afición. Es curioso, que, su hermano menor Brian también fue futbolista profesional e internacional con Dinamarca al igual que su hermano.

Tiene entre sus múltiples distinciones el Premio Don Balón a mejor jugador extranjero de la liga 1992, mejor jugador danés en 1983, 1985, 1990 y 1991, ser incluido en el FIFA 100 de Pelé etc. Pese a ser uno de los grandes jugadores europeos de la historia, Michael, nunca ganó ningún Balón de Oro. A nivel de clubes ganó todos los títulos posibles a nivel nacional y prácticamente todos a internacional.

Michael comenzó su carrera profesional en el Brondby danés en 1982 cuando tan solo tenía 18 años, se mantuvo únicamente una temporada en Dinamarca en la que jugó 28 encuentros y marcó 23 goles; una buenísima cifra que hizo llamar la atención de un club italiano de cierto nivel, la Lazio. Permaneció dos temporadas en Roma en las que disputó 60 encuentros oficiales, marcando así 9 tantos. Fue en 1985 cuando dio el mayor paso de su carrera, fichó  por el mejor club del mundo y vigente campeón de la Copa de Europa, que contaba también con el mejor jugador del mundo, Michel Platini y con otros grandísimos futbolistas como Boniek, Tardelli, Rossi, Cabrini etc.; la Juventus de Turín. Con el club turinés Laudrup logró una Serie A y una Copa Intercontinental en 1985 frente a Argentinos Juniors, en cuatro temporadas como Juventino jugó 102 encuentros en los que anotó 17 goles oficiales.


 Marchó de Turín para fichar por el Barcelona a petición de Johann Cruyff. Fue en la ciudad condal donde el danés pasó sus cinco mejores campañas, en las que se alzó como uno de los pilares fundamentales del “Dream Team”. Formó una gran tripleta extranjera con Ronald Koeman y Hristo Stoichkov con los que siempre tuvo una inmejorable relación. Se consagró como uno de los mejores futbolistas del viejo continente y se ganó a la afición culé gracias a sus actuaciones en el césped del Camp Nou. Michael disputó 167 partidos con la camiseta azulgrana marcando  40 goles en cinco años como barcelonista. Ganó cuatro ligas, dos Supercopas de España, dos Supercopas de Europa y una Copa de Europa, en el viejo estadio de Wembley. Sus  cuatro primeras temporadas fueron excelentes, tanto futbolísticamente como con la relación con el entrenador pero en el verano de 1994 llegó Romário al club, y eran entonces cuatro extranjeros, así que en la primera fase de la temporada Johann solía hacer rotaciones entre los cuatro, pero en la etapa clave del año lo dejó en el banquillo y esto no gustó nada a Laudrup, que tampoco disputó ningún minuto de la final de Copa de Europa en 1994 frente al Milan en la que se acabó con la hegemonía del “Dream Team” en Europa tras un duro  4 – 0.       



Así pues Michael decidió dar un golpe encima de la mesa y fichar por el eterno rival del Barcelona, el Real Madrid y así lo hizo. En su primera campaña con el club blanco tuvo un buen papel en el conjunto que finalmente ganaría la liga, rompiendo una racha de cuatro años consecutivos de dominio culé. En aquella temporada Laudrup tuvo el placer de tomarse una venganza contra Cruyff ya que le endosó un tremendo      5 – 0 en el Bernabéu. Michael disputó 62 partidos en los que anotó 16 goles en dos temporadas en el Real Madrid. 

Laudrup decidió irse a Japón para jugar en el Vissel Kobe con el que jugó 15 partidos y marcó 6 tantos.                                                                                                                                   
Para finalizar su carrera fichó por el Ajax de Amsterdam con el que ganó una Eredivise y una Copa.


Michael Laudrup disputó 104 partidos internacionales con la selección de Dinamarca en los que anotó 37 goles. Laudrup disputó con Dinamarca tres Eurocopas; Francia 1984, en la que Dinamarca cayó en semis contra España, Alemania 1988, en la que Dinamarca no pudo pasar de la fase de grupos y Inglaterra 1996. También disputó dos Copas Mundiales; México 1986, en la que  la selección danesa cayó en octavos de final otra vez contra España en un tremendo 5 -1 y Francia 1998 en la que Michael guio a su país hasta los cuartos de final. Pero su mayor decepción con la selección fue no ir convocado para la siempre recordada Eurocopa de Suecia 1992 en la que sorprendentemente ganó Dinamarca, una decisión polémica de Moller-Nielsen con el que Laudrup no mantenía una buena relación. Y también ganó la Copa Confederaciones en 1995.


)

martes, 4 de marzo de 2014

MARIO KEMPES


Seguimos hoy en el apartado de jugadores históricos con una figura futbolística muy importante para los argentinos y valencianistas; Mario Kempes.

Kempes fue una referencia para todos los futbolistas argentinos de la época y un futbolista capaz de hacer cosa realmente increíble con el balón en los pies, le llamaban “El Matador” gracias a su olfato goleador y hambre de gol en el área. Mario solía jugar como medio ofensivo o delantero centro, era conocido por su olfato goleador pese a no jugar siempre de nueve puro y por muchas cualidades que lo hacían un jugador diferente como su potencia de disparo con la zurda, su remate de cabeza, su habilidad y calidad contrastadas con el coraje y el esfuerzo hacían de él un jugador muy completo. Poseía, también, un físico envidiable, alto y fuerte además de astuto y pícaro lo completaban aún más como jugador. Tenía varias funciones en el terreno de juego pero dos eran las más importantes; su capacidad para dar asistencias a sus compañeros que entraban desde atrás y marcar goles. Fue un jugador muy querido por los hinchas de sus equipos y respetado por los rivales.

Kempes fue galardonado muchas veces con el trofeo pichichi, dos con el Valencia y dos con Rosario Central. Además está incluido en la lista FIFA ¡00 creada por Pelé y entre otros muchos títulos individuales,  fue elegido futbolista sudamericano del año en 1978, incluido en el Once de Oro del mismo año, fue elegido mejor jugador del mundial 1978, máximo goleador de la Recopa en 1980, fue elegido el sexto mejor futbolista argentino de la historia o el vigésimo tercer mejor futbolista sudamericano de todos los tiempos. A nivel colectivo le faltó ganar una Copa Libertadores para conseguir todos los títulos posibles a nivel de clubes.

“El Matador” inició su travesía en el mundo del fútbol profesional en el modesto Instituto con el que se proclamó campeón de la liga inferior cordobesa y logró ascender al equipo al Nacional de 1973. Logró 82 goles con Instituto 13 de ellos en Primera División. Llamó la atención de un grande de Argentina y fichó por Rosario Central en 1974, con el equipo rosarino logró ganar dos veces el trofeo al máximo goleador en dos temporadas en el equipo en las que consiguió clasificar a Rosario para jugar la Copa Libertadores y jugó una cifra de 123 encuentros anotando la friolera de 98 goles, máximo goleador del equipo.

En 1976 dio el gran paso en su carrera futbolística  y fichó por un grande de la liga española como el Valencia. Se convirtió en la figura del conjunto “che” con el que jugó un total de ocho temporadas en dos etapas.  En sus primeros seis años como valencianista logró ganar dos veces el trofeo pichichi y ganó una Copa del Rey, una Recopa de Europa y una Supercopa de Europa. Se alzó como uno de los mejores futbolistas de la historia del Valencia ya que en esas seis temporadas jugó un total de 187 encuentros oficiales anotando así 126 tantos. Marchó del Valencia en 1981 con todo el cariño de la afición que lo adoraba como a un dios.

Y volvió a su Argentina natal para fichar por River Plate, se mantuvo un año en el  conjunto argentino  con el que ganó un Torneo Nacional, y logró 17 goles en 34 encuentros para River.



Y volvió a Valencia, lo estaban esperando los aficionados, era un héroe y había vuelto a su equipo del alma. Se mantuvo dos temporadas más en el equipo “che” con el que consiguió sumar 24 goles más a los conseguidos temporadas atrás.  Fichó por el Hércules en el que estuvo otras dos temporadas en las que anotó 11 goles en 24 encuentros.

De allí pasó varios años en la liga austríaca en el Vienna, Sankt Poltenen y el Krmse. En sus seis años en Austria anotó 38 tantos más. Y finalmente se fue a Indonesia a acabar su carrera futbolística.

A nivel de clubes Kempes jugó 551 encuentros oficiales anotando así 343 goles.


Con la selección albiceleste Mario jugó 43 encuentros y marcó 20 goles. Disputó tres copas del mundo; Alemania 1974 en la que disputó 6 partidos, España 1982 en la que disputó 5 encuentros y la más importante en su carrera la de Argentina 1978 en la que se proclamaron campeones del torneo en su propio país y en la que fue elegido mejor jugador y máximo goleador. Además de anotar dos de los tres goles argentinos en la final frente a Holanda en el Monumental. 


martes, 25 de febrero de 2014

SÓCRATES


Para no ser menos que el último futbolista histórico para el día de hoy tengo preparado un regalito para todos nuestros seguidores. El elegido es “El Doctor” Sócrates.

Sócrates fue sin ninguna duda uno de los mejores futbolistas brasileños de todos los tiempos, pese a no poder levantar ningún mundial. Su mera presencia en el terreno de juego era un símbolo para el resto de sus compañeros. El brasileño jugaba de centrocampista o pivote y su principal función era distribuir el juego. Era un futbolista muy elegante y con una habilidad tremenda con el balón en los pies pese a su gran estatura 1, 93 metros. Disponía de una prodigiosa visión de juego y por encima de todo su sacrificio es lo que le convirtió en leyenda. Además fue Sócrates el que comenzó a utilizar el tacón para dar pases e incluso llegó a tirar penaltis con el taco, cuándo lo hacía la gente decía “Vaya taquito del doctor Sócrates”.  Pero no se ganó el apodo de “doctor” por su forma de juego, sino, porque Sócrates fue uno de los primeros futbolistas en sacarse una carrera, en su caso la de medicina. Pero no solo era un tremendo futbolista, Sócrates fue un hombre muy comprometido por la política ya que siempre defendió su socialismo y lucha contra la dictadura militar. Tal era su cultura futbolística y su amor por los colores de su equipo que dejó muchas frases para la historia: “Quiero morir un domingo o con el Corinthians campeón” y así fue murió un domingo y ese mismo día el Corinthians se proclamó campeón del Brasileirao, “No soy un atleta, soy un artista del fútbol”, “Mi mejor psicólogo es una jarra de cerveza” o “¿Perdimos? mala suerte y peor para el fútbol” después de la derrota frente a Italia que dejó a los brasileños sin poder llegar a semifinales del mundial 82’. Es hermano de “Raí” otro famoso futbolista brasileño.      

Sócrates fue considerado por muchos uno de los mejores centrocampistas de todos los tiempos, fue incluido por Pelé en el FIFA 100 y en 1983 recibió el premio a mejor futbolista sudamericano del año entre otros premios. A nivel colectivo no obtuvo gran recompensa pero aun así logró algunos títulos nacionales.

Su carrera futbolística se inició en el Botafogo en el que permaneció desde 1974 a 1977, tres temporadas en las que jugó cerca de sesenta partidos oficiales en los que consiguió anotar 25 goles. En 1977 fichó por el que sería el club de su vida, el Corinthians de Sao Paulo donde alcanzó su mayor nivel futbolístico, logrando así 4 campeonatos Paulistas. En el club de Sao Paulo permaneció un total de siete temporadas, cinco de ellas como capitán, en las que se convirtió en ídolo de la hinchada y de sus compañeros, jugó un total de 303 encuentros en los que logró 173 goles.














En el verano de 1984 Sócrates  decidió dejar su país natal para viajar a Florencia, se mantendría una temporada en la Fiorentina en la que fue pieza indiscutible del esquema táctico del equipo, acabó la temporada con 29 partidos y 6 goles.

La temporada siguiente volvió a Brasil para jugar en las filas del Flamengo en el que coincidió con dos grandísimos amigos suyos como eran Zico y Junior. Permaneció una temporada jugando 24 partidos y anotando 7 goles.  Y del Flamengo pasó al Santos en el que se mantuvo 4 temporadas más hasta su retiro en 1992.
A nivel de clubes disputó un total de 423 encuentros oficiales anotando así 209 goles.


Sócrates participó en los mundiales de España 1982 y México 1986 con la canarinha, donde además fue capitán. Sócrates jugó en una de las mejores selecciones de la historia pese a no poder ganar el título, estamos hablando de la selección brasilera del mundial 82’ donde se juntaban jugadores como Zico, Eder, Junior, Cerezo, Falcao o él mismo. Aquel equipo fue la mejor selección del mundial pese a no ganarlo. 


martes, 18 de febrero de 2014

HRISTO STOICHKOV


Como agradecimiento a todos nuestros seguidores hoy he elegido a un jugador historico muy importante en la historia del futbol, no es otro que el búlgaro de oro; Hristo Stoichkov.

Stoichkov a sido uno de los más importantes futbolistas europeos de las últimas décadas, está considerado el mejor futbolista búlgaro de todos los tiempos y ha ganado todos los títulos posibles a nivel de clubes. Además fue uno de los primeros futbolistas de la Europa del Este que fichaban por un equipo tan importante como el Barcelona. A nivel individual Hristo ganó el Balón de Oro en 1994, la Bota de Oro de la temporada 1989-90 con 38 en la Liga búlgara, un Balón de Plata en 1992, máximo goleador de la Liga de Campeones 1993-94 etc. También está incluido en el FIFA 100 de Pelé.

















Stoichkov solía jugar por ambas bandas o como mediapunta e incluso como referencia arriba. Hristo poseía  una velocidad descomunal con y sin balón, a esta rapidez se le unían dos cualidades que le convirtieron en un futbolista de tanta calidad; su disparo a puerta, enfatizado por su habilidad con la pierna izquierda, y su agresividad, para robar el balón o presionar a los defensas.  Era además muy habilidoso con una capacidad goleadora increíble y talento para desplazar balones en largo con mucha precisión. El búlgaro era un jugador incansable que luchaba y corría por cada balón como si fuera el último, se mantenía activo todo el partido y materializaba prácticamente todas las ocasiones que tenía. Incluso en alguna ocasión marcó algún tanto de falta gracias a su potencia de disparo.                                                                                                       
  Otro de los rasgos futbolísticos del delantero búlgaro fue su temperamento. Tanto que era capaz de discutirle al colegiado todas las decisiones que tomaba en el partido, lo que le supuso ser expulsado en más de una ocasión. Su extraño carácter quedó reflejado en el pisotón que dio al árbitro Urízar Azpitarte en el partido de ida de la Supercopa de la temporada 1990- 91, lo que le llevó a una suspensión de varios meses sin poder disputar encuentros. Además no tenía ningún problema en hacer declaraciones a los periodistas. Otra de sus curiosidades fue que siempre que tenía alguna oportunidad defendía públicamente su madridismo.
Stoichkov inició su carrera futbolística en un modesto club de la segunda división de Bulgaria llamado Maritza Plovdiv. De allí fichó por el mejor club búlgaro de la historia, el CSKA de Sofía, en el conjunto búlgaro en el que muy pronto se convirtió en la estrella y estandarte del equipo. Pasó seis temporadas en Sofía en las que cosechó múltiples triunfos colectivos como tres ligas o cuatro copas. Fue en su última temporada en el CSKA cuando se dio a conocer a mayor escala en el futbol europeo, ya que ganó la Bota de Oro gracias a los 38 tantos que anotó en liga.
En el verano de 1990 el Barça de Johann Cruyff consiguió su traspaso por una cifra total de 400 millones de pesetas. Stoichkov pasó en el club catalán los mejores años de su carrera futbolística, se ganó el apoyo de la afición gracias a sus memorables actuaciones y se convirtió en una pieza clave en el “Dream Team” de Cruyff. En su primera temporada como azulgrana logró adaptarse con facilidad al grupo y firmó una buena temporada anotando 14 goles pese a haber estado varios meses sancionado por el pisotón a Urízar Azpitarte en la Supercopa, el equipo logró la Liga después de seis años de sequía y Stoichkov se consagro como la estrella de aquel equipo. En la siguiente campaña mejoró sus números y logró 17  goles en liga, pero el momento más emocionante de esa temporada fue la Final de Wembley en la que el Barcelona logró por primera vez en su historia ganar la Copa de Europa. Logró sus mejores números como azulgrana en la siguiente temporada en la que además de ganar la liga logró anotar 20 goles. En la temporada 1993-94 el Barça fichó al delantero brasileño Romário para hacer pareja en la delantera con Stoichkov, y sin duda el fichaje no defraudó entre los dos lograron 46 goles que dieron al Barça su cuarta liga consecutiva. Pero pocos días después de lograr el campeonato liguero ocurrió una de las decepciones más grandes de la historia de la Copa de Europa; el Barcelona perdió por 4 – 0 frente al Milán de Fabio Capello y dejó graves síntomas de cambio de ciclo futbolístico, y efectivamente así fue. Ni Stoichkov ni el equipo estuvieron bien en la temporada siguiente en la que quedaron en una decepcionante cuarta plaza en la clasificación.                           
Hristo se marchó para fichar por el Parma italiano, pero las cosas no le fueron bien en Italia y solamente habiendo marcado cinco goles en liga, volvió al club de su vida.                                Volvió a Barcelona para permanecer dos temporadas más y ampliar su palmarés con dos Copas del Rey, una Recopa y una Supercopa. Finalmente tras ocho temporadas en Barcelona Hristo volvió a Bulgaria, los aficionados del Barça le brindaron un homenaje el día de su marcha al que consideraban uno de los mejores jugadores que habían pasado por Can Barça, hecho que emocionó a Stoichkov.








Una vez dejado el club catalán vuelve al CSKA de Sofía en el que tras una temporada en la que no tiene mucha participación decide marcharse a probar otros tipos de fútbol de allí vuela hacia Japón para jugar por el Kashiwa Reysol y tras dos temporadas en el equipo japonés firma por el Chicago Fire de la liga estadounidense en el que permanece tres temporadas y finalizar su carrera en 2003.
Stoichkov jugó casi 511 partidos oficiales a nivel de clubes anotando 241 goles en 17 temporadas.
Hristo vistió la camiseta de su selección en 83 ocasiones anotando 38 goles. Ha defendido a la selección búlgara en dos mundiales 1994, en el que cayeron en semifinales frente a Italia y él fue el máximo goleador del torneo junto a Shalenko con 6 goles y 1998, no pasaron de primera fase. También disputó la Eurocopa 1996 en la que pese a no pasar de primera fase logró anotar 3 goles.






miércoles, 12 de febrero de 2014

Dragan Dzajic


Para seguir con el apartado de jugadores históricos hoy vamos a recordar al “mago de los Balcanes”, Dragan Dzajic, uno de los mejores jugadores europeos de todos los tiempos.

Dragan jugaba de extremo por cualquiera de las dos bandas aunque también podía jugar de medio. Siempre con el número 11 a la espalda,  entre sus múltiples cualidades las dos más destacables eran su calidad para poner centros desde la banda y su tremenda eficacia en los libre directos. Posiblemente haya sido uno de los mejores centradores de la historia y uno de los primeros en chutar faltas con efecto. Dzajic era un extremo rapidisimo y dotado de una calidad y capacidad goleadoras de las que pocos pueden presumir. Fue nombrado mejor jugador de la historia de la República de Yugoslavia y fue Balón de Bronce en el año 1968. Pelé llegó a decir “ es una lástima que Dzajic no sea brasileño porque nunca he visto nada parecido. Es un milagro de los Balcanes”.

Dragan jugó durante practicamente toda su carrera deportiva en el Estrella Roja de Belgrado club con el que debutó en el año 1961 y en el que permaneció hasta 1976. Dzajic aún hoy en día está considerado el mejor jugador de la historia del club pese a no haber logrado ningún título a nivel europeo. En su amplio palmarés con el club belgradense destacan las cinco ligas yugoslavas y cuatro copas.  Se fue del Estrella Roja tras más de 15 temporadas en las que disputó un total 590 partidos oficiales anotando 287 goles con el club yugoslavo.

Antes de retirarse fichó por el Bastia de la liga francesa, con el club galo disputó unos 50 partidos oficiales marcando un total de 30 goles, en dos temporadas.


Pero Dzajic es más recordado por su papel en la selección yugoslava con la que disputó un total de 85 encuentros, récord de la selección, anotando así 23 goles. Además de participar en el Mundial de Alemania Federal 1974, disputó las Eurocopas 1968, en la que quedaron subcampeones perdiendo el partido de desempate de la final frente a Italia y la del 1976. En la Eurocopa de 1968 fue el máximo anotador con dos goles y su gol más famoso fue el que anotó a Inglaterra en semifinales del torneo en el que pica el balón a Gordon Banks con una vaselina sublime.




martes, 4 de febrero de 2014

Dennis Bergkamp


Para seguir con jugadores que han pasado a la historia del futbol, hoy tenemos a una de las mayores estrellas que ha dado el futbol europeo en muchos años, Dennis Bergkamp

La carrera del gran Bergkamp se vio marcada, desgraciadamente, por su miedo a viajar en avión que le costó perderse unos cuantos encuentros a nivel europeo. Pese a ello Bergkamp se consagró como uno de los mejores futbolistas de la década de los noventa y siempre muy querido por sus aficiones y respetado por sus rivales.

Bergkamp posiblemente ha sido uno de los futbolistas más completos de la historia, poseía todas las mejores cualidades que puede tener un jugador de fútbol: picardía, velocidad, buen disparo, buen desplazamiento etc. Pero su mayor calidad y la que le hacía un jugador diferente a los demás era su íncreible calidad  técnica para hacer regates o pases que sólo él podía imaginar. Bergkamp solía jugar como segundo punta o enganche aunque también actuó como mediocentro e incluso como delantero. No era un goleador puro aunque sus número digan lo contrario. Dennis fue incluido en el Fifa 100, elegido mejor futbolista de la Premier League o cuarto mejor futbolista neerlandés de la historia entre otros muchos trofeos individuales.

Dennis debutó como futbolista profesional con el Ajax en 1986 cuando sólo tenía 17 años, el entrenador por aquel entonces del conjunto ajaccied era el mismísimo Johan Cruyff que de bien jóven ya vió en el lo que luego sería como jugador. Pasó en el Ajax siete años en los que entre otros títulos ganó un Eredivise en 1990, dos copas, una Recopa o una copa de la UEFA, y a nivel individual fue elegido dos veces Futbolista del año de los Países Bajos o Talento jóven, además de ser tres veces el máximo goleador de la liga holandesa.

En el verano de 1993 salió de Holanda para fichar por el Inter de Milán, el juego de el calcio no favorecía a Bergkamp que tenía serios problemas para lograr goles. El Inter firmó una temporada decepcionante en la que acabó a un punto del descenso, pero sorprendentemente lograron ganar la Copa de la UEFA. En la siguiente temporada el rendimiento de Dennis estuvo muy por debajo de su nivel, hecho que propició su salida a final de temporada.

Su mejor versión futbolística estaba por llegar, Bergkamp puso rumbo a Londres para firmar por el Arsenal. Bergkamp fue uno de los máximos artífices de un equipo que pasó a la historia del futbol inglés de la mano de Ársene Wenger. Pero en su primera temporada, Wenger aún no era el entrenador, Bergkamp ya comenzaba a adaptarse al futbol de la Premier League, logró anotar 11 goles que hicieron que los gunners entrasen en posiciones de copa de la UEFA. La llegada de Arséne Wenger fue un punto de inflexión en la carrera de Bergkamp, su forma de de juego mucho más ofensivo y vertical. Acabó la temporada en tercera posición que no les sirvió para lograr entrar en la Champions League. En la temporada 1997-98 lograron hacer el doblete ganando la Premier League y la FA Cup, Dennis anotó 22 goles. Poco después llegaron al equipo jugadores como Thierry Henry o Sylvain Wiltord. Con el primero formó una de las mejores duplas atacantes de la era moderna ya que se complementaban y se entendian uno con el otro a la perfección. Bergkamp se retiró en el año 2006 habiendo ganado para los gunners tres ligas, cuatro Fa Cups y varias Community Shield.

 Su último partido como profesional fue la final de la UEFA Champions League de 2006 que los gunners perdieron contra el Barcelona. En la inaguración del Emirates Stadium se le hizo un partido comemorativo entre varios jugadores del Arsenal contra otros del Ajax,  participaron entre otros Henry, Petit, Seaman, Overmars o Vieira, por parte del Arsenal o Van Basten, Blind, Cruyff o los hermanos de Boer, por parte de el Ajax.


Bergkamp disputó 79 encuentros anotando 37 goles, tercer máximo goleador de la historia de la selección holandesa. Jugó dos mundiales, el de USA 1994 y el de Francia 1998 en el que llegaron a semifinales. Y tres Eurocopas 1992, 1996 y 2000. 















martes, 28 de enero de 2014

Paolo Rossi




Nuestro tercer jugador historico será Paolo Rossi, de héroe a villano en cuestión de un partido allá vamos!

Paolo Rossi es una de las figuras de la historia de los mundiales, todo el mundo recuerda su actuación en el Mundial de España 1982 en el que logró seis goles, tres de ellos contra Brasil en cuartos en el que sería szu partido más recordado de su carrera. En ese mundial Paolo Rossi llegaba sin forma física, ya que había estado dos años sin jugar debido a una sanción por un escándalo en las apuestas, pero aún así Enzo Bearzot confió en él como delantero titular y sin duda acertó. Pero no todo fue bien en aquel mundial para él, Paolo no consiguió marcar en la fase de grupos en la que Italia paso como segunda de grupo por goalaverage, y llovían críticas no sólo hacía él sino también para la selección y el seleccionador. En el primer partido de la liguilla de cuartos de final tampoco consiguió marcar pero, al menos, Italia logró ganar. A partir de ese partido fue un auténtico festival el rendimiento de Rossi que paso de ser el centro de todas las críticas a llegar a ser considerado un dios. Rossi marco un hat-trick contra Brasil en cuartos, dos goles contra Polónia en semifinales y el primer gol de la final frente a Alemania. Después de ese mundial se alzó con el Balón de Oro en 1982.

Paolo era un goleador puro que a pesar de ser delantero centro tenía movilidad para buscar el remate, poseía un buen remate de cabeza pero con muy buen juego de pies. También solía jugar de espaldas para surtir balones a los jugadores que entraban de segunda línea.

Rossi debutó en el año 1976 con el Como en el que se mantuvo una temporada, después pasó al Vicenza con el cual logró sus mejores registros goleadores y su exceléncia futbolística. Se mantuvo tres años en Vicenza, hasta 1979 cuando firmó por el Perugia, poco jugo ya que en 1980 estuvo indicado como uno de los apostadores en un escándalo de las apuestas, la sanción duró tres años.  Después de su espléndido mundial firmó por la Juventus en la que se mantuvo cuatro temporadas en las que ganó infinidad de títulos, entre ellos la Copa de Europa, dos campeonatos italianos o la Recopa. Sus dos últimos años en Turín no fueron muy buenos, así que en la temporada 1985-86 fichó por el Milán en el que no jugó nada bien y de Milán paso al Verona donde tampoco rindió a su nivel.
 Así pues con tan sólo 30 años se retiraba Paolo Rossi con casi 300 partidos oficiales a nivel de clubes.

Rossi vistió la camiseta azzurra en 48 ocasiones en las que anotó 20 goles. Jugó tres mundiales en los que marcó 9 goles: 3 en el de 1978 y 6 en el de 1982. Su trayectoria en la selección esta unida al mundial en el cual fue el héroe pero el mismo ha dicho que su mejor mundial físicamente hablando fue el de Argentina en 1978.

La carrera de Paolo Rossi ha sido muy poco común, se resume en momentos buenísimos y otro malos, de altibajos. Sin duda un carrera corta para la que podría haber sido, pero muchos desearían tener en su palmarés tantos títulos tanto individuales como colectivos.





martes, 21 de enero de 2014

Jorge Burruchaga

                                                         


El segundo jugador histórico del que hablaremos será el gran Jorge Burruchaga.

Mediapunta o creador fue pieza clave para Argentina en el triumfo del Mundial de México 1986. Jorge estuvo a la sombra de Maradona en ese mundial, aun así firmó un mundial muy bueno, sobretodo en la final en la que fue el mejor del partido dando una asistencia a Brown en el primer tanto y marcando el tercer gol para Argentina.

Burruchaga tenía muchas cualidades pero la que más resaltaba en él es que era un jugador muy listo dentro del campo, era capaz de al mínimo descuido del rival sacarse un pase de gol o un disparo. Solía jugar por detrás del delantero centro y la majoría de sus goles eran llegando de atrás o con el balón conducido.
Jorge comenzó su carrera deportiva en el Arsenal de Sarandí en el que permaneció dos temporadas en las que hizo un buen papel, gracias a ello firmó por un grande de Argentina: Independiente de Avellaneda,  sin duda los mejores años de Burruchaga fueron en Independiente con el que de la mano del maestro Bochini, con el que formó dupla en el medio del campo, cosechó diversos trofeos nacionales a parte de la Copa Libertadores en 1984, en la que Burruchaga marcó el gol decisivo ante Gremio, o la Copa Intercontinental del mismo año frente al todopoderoso Liverpool de la época.

Esto le valió para dar el salto a Europa para jugar en el Nantes francés, en su primera temporada fue nombrado mejor jugador extranjero de la competición. Sus primeros años fueron muy buenos pero no llegó a dar el nivel de Independiente debido a una succesión de lesiones en las rodillas, aún así permaneció hasta 1992 en Nantes.  Después emigró hasta Valenciennes, también en Francia, donde permaneció una temporada en la que disputó 32 encuentros y anotó 10 goles.

Después de su paso por Francia volvió al club de su vida Independiente para permanecer tres temporadas más y para acabar su carrera con casi 580 partidos como profesional, 234 de ellos con la camiseta de Independiente.

Con la selección albiceleste completó un total de 59 partidos anotando 13 goles, entre 1983 y 1990. Ha marcado 3 goles en las dos copas del mundo que ha disputado y otros 3 goles en copa América.




sábado, 11 de enero de 2014

Paolo Futre

Paolo Futre

Que mejor forma de comenzar nuestro apartado de historia que recordando a un grande como Paolo Futre.

El extremo omnisciente, como me gusta llamarlo, aquel pequeño portugués que tanto hizo disfrutar a todo el que tuvo el placer de verlo jugar.
Futre era un jugador muy habilidoso con el balón en los pies, dotado con una de las mejores zurdas que se hayan podido ver en el mundo del fútbol y con una facilidad para sacar disparos desde cualquier lugar de la cancha.  También cabe destacar en el su astucia y pícardia que juntas con todo lo nombrado anteriormente formaban un jugador casi perfecto.

Futre inició su carrera profesional en el Sporting de Lisboa, en el que con tan sólo 18 años ya llamó la atención de un grande como el Oporto. Futre se incorporó al equipo de cara a la temporada 1984-85. Con “ Los Dragones” logró ganar dos ligas y dos copas a nivel nacional y una copa de Europa a nivel europeo en 1987.
Ese mismo año fichó por el Atlético de Madrid por una cifra de 400 millones de pesetas, ese mismo año quedó segundo clasificado del Balón de Oro por detrás de Ruud Gullit. Permaneció en el club rojiblanco hasta 1993 habiendo sumado a su palmarés dos Copas del Rey, la más especial la de 1992 en la que se impusieron a su eterno rival por 2-0 y en el Santiago Bernabeu, con goles de sus dos mayores estrellas: Futre y Schuster.  Futre llegó a decir que no cambiaba la copa del 92’ ni por cinco ligas.
En 1993 vuelve a Portugal pero para fichar por el Benfica, en su única temporada con “Las águilas” gana una copa de Portugal. En acabar la temporada decide emigrar a Francia para fichar por el Olimpique de Marsella, en el que solo permanece un año. Las dos siguientes temporadas las pasa en Italia, primero para el Reggiana y al año siguiente para el Milan con el que gana un Scudetto. Tras un breve paso por el West Ham vuelve al Atlético para disputar la temporada 1997-98 en la que no dispuso de gran continuidad y sólo disputó diez partidos de liga. Y antes de retirarse juega en el Yokohama Flugels en Japón.

Con la selección portuguesa ha disputado un total de 41 partidos metiendo 6 goles. Únicamente disputó la Copa del Mundo 1986 en México.



                                                                                       Pablo Sánchez